–¡Groaaar!
Lanza un rugido a modo de regaño a su vulpafila, quien resignado y asustado libera al alce salvaje de sus tentáculos que se retraen en espiral hacia el interior de su vientre.
El Alce simplemente sale huyendo al estar libre dejando solos al dúo.
Lanza un rugido a modo de regaño a su vulpafila, quien resignado y asustado libera al alce salvaje de sus tentáculos que se retraen en espiral hacia el interior de su vientre.
El Alce simplemente sale huyendo al estar libre dejando solos al dúo.
–¡Groaaar!
Lanza un rugido a modo de regaño a su vulpafila, quien resignado y asustado libera al alce salvaje de sus tentáculos que se retraen en espiral hacia el interior de su vientre.
El Alce simplemente sale huyendo al estar libre dejando solos al dúo.