Llevaba dos días trabajando sin parar, quería centrar su cabeza en algo mas, quería atender, cocinar, manejar su restaurante, sus compañeros le pedían que parara pero el no lo hacía. Mostraba una leve sonrisa mientras atendía a los clientes, lo mejor que sabía hacer el príncipe, era su pasión por la comida, por cocinar y eso era lo que hacía sin descanso, aunque el sabía que debía retirarse en algún momento ya que estaría agotado
Llevaba dos días trabajando sin parar, quería centrar su cabeza en algo mas, quería atender, cocinar, manejar su restaurante, sus compañeros le pedían que parara pero el no lo hacía. Mostraba una leve sonrisa mientras atendía a los clientes, lo mejor que sabía hacer el príncipe, era su pasión por la comida, por cocinar y eso era lo que hacía sin descanso, aunque el sabía que debía retirarse en algún momento ya que estaría agotado
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