— Debió de haber dejado la ciudad cuando tuvo puta oportunidad. Lo sabía. Debió de haber dejado aquel estercolero infesto y putrefacto... Odiaba a esos cabrones rubios. Por los dioses que los odiaba. Pero pagaban bien... —
— Debió de haber dejado la ciudad cuando tuvo puta oportunidad. Lo sabía. Debió de haber dejado aquel estercolero infesto y putrefacto... Odiaba a esos cabrones rubios. Por los dioses que los odiaba. Pero pagaban bien... —