Finalmente su celo acabó, dejándolo agotado y decaído.

Se quedó mirando a la nada, disociando por un largo rato hasta que volvió a la realidad, bajando la mirada hacia su mano con aquel anillo, suspirando.

—Todos los humanos son mentirosos...

Musitó suavemente, quitándose el anillo para dejarlo en la mesita de noche, levantándose y saliendo de la habitación, arrastrando los pies.

—Incluso los que dicen amarte.
Finalmente su celo acabó, dejándolo agotado y decaído. Se quedó mirando a la nada, disociando por un largo rato hasta que volvió a la realidad, bajando la mirada hacia su mano con aquel anillo, suspirando. —Todos los humanos son mentirosos... Musitó suavemente, quitándose el anillo para dejarlo en la mesita de noche, levantándose y saliendo de la habitación, arrastrando los pies. —Incluso los que dicen amarte.
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados