Hermosas y delicadas, libres... Las mariposas no están hechas para ser tocadas y estropeadas en sus cortas existencias. Por eso es un lujo siquiera ver de cerca sus alas, su misma identidad.
Es una lástima que muchos no puedan valorizar ésos encuentros fugaces con la vida misma en su estado más puro.
Es una lástima que muchos no puedan valorizar ésos encuentros fugaces con la vida misma en su estado más puro.
Hermosas y delicadas, libres... Las mariposas no están hechas para ser tocadas y estropeadas en sus cortas existencias. Por eso es un lujo siquiera ver de cerca sus alas, su misma identidad.
Es una lástima que muchos no puedan valorizar ésos encuentros fugaces con la vida misma en su estado más puro.