— Criaturas mortales...
Suspiraba Anraste moviendo su jarra de hidromiel, desganada, quería volver a casa, al Feywild, pero su monarca le había encomendado una misión, y debía de acatar la orden.
Estaba aburrida de ir de un lado para otro sin encontrar nada, ni una pista, ni un susurro, nada. Un artefacto tan poderoso no podía haberse esfumado por que sí ¿No?
Suspiraba Anraste moviendo su jarra de hidromiel, desganada, quería volver a casa, al Feywild, pero su monarca le había encomendado una misión, y debía de acatar la orden.
Estaba aburrida de ir de un lado para otro sin encontrar nada, ni una pista, ni un susurro, nada. Un artefacto tan poderoso no podía haberse esfumado por que sí ¿No?
— Criaturas mortales...
Suspiraba Anraste moviendo su jarra de hidromiel, desganada, quería volver a casa, al Feywild, pero su monarca le había encomendado una misión, y debía de acatar la orden.
Estaba aburrida de ir de un lado para otro sin encontrar nada, ni una pista, ni un susurro, nada. Un artefacto tan poderoso no podía haberse esfumado por que sí ¿No?