El coche de ambas cabezas hizo que los pergaminos de la joven cayesen. Con velocidad se agacha para recogerlos y mirarte apenada.

—Disculpe...
El coche de ambas cabezas hizo que los pergaminos de la joven cayesen. Con velocidad se agacha para recogerlos y mirarte apenada. —Disculpe...
Me encocora
Me gusta
3
2 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados