— Espera, espera, espera... — susurró la vampira.
Dean y ella habían pasado varias horas dentro de aquella pequeña biblioteca de pueblo buscando lo referente a las leyendas locales. Aunque, la verdad es que habia sido una labor algo infructuosa y notaba a Dean algo tenso y mosqueado. Estaba cargando con demasiado, así que, siendo como era, se planteó hacer una de esas travesuras que sabía que levantarían el ánimo del cazador.
— Creo que...— se acercó hasta el cazador y le agarró suavemente de la camisa para luego acercarlo hacia sí, y al tiempo que dejaba un profundo beso en sus labios lo sostuvo por las mejillas de forma cálida con sus manos. Y, solo cuando vio esa suave sonrisa satisfecha en los labios del cazador, la joven sonrió también— Así mejor, tenías un poco de mosqueo en la cara... — dijo con un deje de diversión.
Dean y ella habían pasado varias horas dentro de aquella pequeña biblioteca de pueblo buscando lo referente a las leyendas locales. Aunque, la verdad es que habia sido una labor algo infructuosa y notaba a Dean algo tenso y mosqueado. Estaba cargando con demasiado, así que, siendo como era, se planteó hacer una de esas travesuras que sabía que levantarían el ánimo del cazador.
— Creo que...— se acercó hasta el cazador y le agarró suavemente de la camisa para luego acercarlo hacia sí, y al tiempo que dejaba un profundo beso en sus labios lo sostuvo por las mejillas de forma cálida con sus manos. Y, solo cuando vio esa suave sonrisa satisfecha en los labios del cazador, la joven sonrió también— Así mejor, tenías un poco de mosqueo en la cara... — dijo con un deje de diversión.
— Espera, espera, espera... — susurró la vampira.
Dean y ella habían pasado varias horas dentro de aquella pequeña biblioteca de pueblo buscando lo referente a las leyendas locales. Aunque, la verdad es que habia sido una labor algo infructuosa y notaba a Dean algo tenso y mosqueado. Estaba cargando con demasiado, así que, siendo como era, se planteó hacer una de esas travesuras que sabía que levantarían el ánimo del cazador.
— Creo que...— se acercó hasta el cazador y le agarró suavemente de la camisa para luego acercarlo hacia sí, y al tiempo que dejaba un profundo beso en sus labios lo sostuvo por las mejillas de forma cálida con sus manos. Y, solo cuando vio esa suave sonrisa satisfecha en los labios del cazador, la joven sonrió también— Así mejor, tenías un poco de mosqueo en la cara... — dijo con un deje de diversión.
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