Lo acaba de golpear la cruda realidad al darse cuenta de aquello.
Siquiera lo pensó en su momento hasta hablarlo con Adán, negando y dando un golpe a la mesa por la frustración.
—Mierda... ¿Como carajo no lo pensé desde antes?
A pesar de la felicidad de poder tener un bebé, había olvidado cuan limitado se vería durante un tiempo, no era una novedad ello pero, saber que no podría ir a la tierra hasta tener a su bebé, fue como una cubetada de agua helada encima.
—Alastor... no podré estar contigo estos meses... y tu no puedes venir aquí hasta que mueras.
¡Mierda!
Siquiera lo pensó en su momento hasta hablarlo con Adán, negando y dando un golpe a la mesa por la frustración.
—Mierda... ¿Como carajo no lo pensé desde antes?
A pesar de la felicidad de poder tener un bebé, había olvidado cuan limitado se vería durante un tiempo, no era una novedad ello pero, saber que no podría ir a la tierra hasta tener a su bebé, fue como una cubetada de agua helada encima.
—Alastor... no podré estar contigo estos meses... y tu no puedes venir aquí hasta que mueras.
¡Mierda!
Lo acaba de golpear la cruda realidad al darse cuenta de aquello.
Siquiera lo pensó en su momento hasta hablarlo con Adán, negando y dando un golpe a la mesa por la frustración.
—Mierda... ¿Como carajo no lo pensé desde antes?
A pesar de la felicidad de poder tener un bebé, había olvidado cuan limitado se vería durante un tiempo, no era una novedad ello pero, saber que no podría ir a la tierra hasta tener a su bebé, fue como una cubetada de agua helada encima.
—Alastor... no podré estar contigo estos meses... y tu no puedes venir aquí hasta que mueras.
¡Mierda!
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