Tomó la carta, leyendo lo escrito superficialmente en el sobre.
Sin manifestar mucho interés, la lanzó al tacho de basura, destacándose entre los papeles grises y descoloridos, precisamente, por sus llamativos colores.
Habían transcurrido décadas, incluso mucho más, desde que había festejado el día de su nacimiento.
—Tales cosas no tienen importancia —musitó, acomodándose el puente de los lentes.
Costumbres humanas que ya no tenían relación con él.
Sin manifestar mucho interés, la lanzó al tacho de basura, destacándose entre los papeles grises y descoloridos, precisamente, por sus llamativos colores.
Habían transcurrido décadas, incluso mucho más, desde que había festejado el día de su nacimiento.
—Tales cosas no tienen importancia —musitó, acomodándose el puente de los lentes.
Costumbres humanas que ya no tenían relación con él.
Tomó la carta, leyendo lo escrito superficialmente en el sobre.
Sin manifestar mucho interés, la lanzó al tacho de basura, destacándose entre los papeles grises y descoloridos, precisamente, por sus llamativos colores.
Habían transcurrido décadas, incluso mucho más, desde que había festejado el día de su nacimiento.
—Tales cosas no tienen importancia —musitó, acomodándose el puente de los lentes.
Costumbres humanas que ya no tenían relación con él.

