Tenlo en cuenta al responder.
—¡Feliz, feliz, feliz si, si, si~! El regalo perfecto para Hikaru ya está listo. —aplaude emociona desplegando sin querer una gran oleada de vitalidad a la redonda en el Olimpo. Era como beber néctar pero con la diferencia que ahora se podía respirar como oxígeno la vitalidad, gracias a su gran dicha.
—¡Feliz, feliz, feliz si, si, si~! El regalo perfecto para Hikaru ya está listo. —aplaude emociona desplegando sin querer una gran oleada de vitalidad a la redonda en el Olimpo. Era como beber néctar pero con la diferencia que ahora se podía respirar como oxígeno la vitalidad, gracias a su gran dicha.
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