El salón olia a tabaco, y el rubio se encontraba sentado al lafo de su cartel, casi como desafiando a que cobrarán la recompensa (A pesar de que la foto del cartel no se parecia nada a él por supuesto (?)).
El salón olia a tabaco, y el rubio se encontraba sentado al lafo de su cartel, casi como desafiando a que cobrarán la recompensa (A pesar de que la foto del cartel no se parecia nada a él por supuesto (?)).