Hebe decidió entrar a darse una buena ducha fría en su fuente en el Olimpo, porque de esta cabeza salía humo y calor. Luego volvería fresca como lechuga, para dormir. Porque aunque su corazón ya no sabía si estaba vivo o muerto por tantas emociones extrañas vibrar en él, no iba a impedir dormir como cada noche lo hacía.

—Agua fría, apaga el humo antes que la consecuencia haga desfallecer al culpable—pidió mirando a su patito en el agua, antes de perderse en el fondo de su fuente y el agua.
Hebe decidió entrar a darse una buena ducha fría en su fuente en el Olimpo, porque de esta cabeza salía humo y calor. Luego volvería fresca como lechuga, para dormir. Porque aunque su corazón ya no sabía si estaba vivo o muerto por tantas emociones extrañas vibrar en él, no iba a impedir dormir como cada noche lo hacía. —Agua fría, apaga el humo antes que la consecuencia haga desfallecer al culpable—pidió mirando a su patito en el agua, antes de perderse en el fondo de su fuente y el agua.
0 turnos 0 maullidos 229 vistas
Patrocinados
Patrocinados