Demasiado cansada y con dolor de cabeza por los corajes que tuvo que pasar, mandó a volar el vestido y se tumbó a la cama, acurrucándose para dormir.
Demasiado cansada y con dolor de cabeza por los corajes que tuvo que pasar, mandó a volar el vestido y se tumbó a la cama, acurrucándose para dormir.
51 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados