— El verdadero reto no es sobrevivir en este mundo. El verdadero reto es no dejar que su mal nos corrompa; mantener la ternura y la curiosidad que teníamos de niños. —
— El verdadero reto no es sobrevivir en este mundo. El verdadero reto es no dejar que su mal nos corrompa; mantener la ternura y la curiosidad que teníamos de niños. —