Las ruinas de aquella ciudadela, en un lugar bastante apartado de la ciudad, se alzaban sobre un acantilado, con sus muros de piedra cubiertos de musgo que proyectaban sombras bajo el sol crepuscular. Mercedes avanzaba con cautela, el sonido de sus botas resonaban en el suelo. La guardiana del espacio-tiempo había dejado una estela sutil, un rastro de energía temporal que solo alguien con la habilidad de Mercedes podía percibir. Siguiendo ese rastro, había llegado a ese lugar apartado donde el tiempo parecía desvanecerse entre las ruinas.

— ¿Aikaterine? —preguntó al ver la figura solitaria de la guardiana— Debes ser tú. Te seguí hasta aquí... Necesitamos hablar.
Las ruinas de aquella ciudadela, en un lugar bastante apartado de la ciudad, se alzaban sobre un acantilado, con sus muros de piedra cubiertos de musgo que proyectaban sombras bajo el sol crepuscular. Mercedes avanzaba con cautela, el sonido de sus botas resonaban en el suelo. La guardiana del espacio-tiempo había dejado una estela sutil, un rastro de energía temporal que solo alguien con la habilidad de Mercedes podía percibir. Siguiendo ese rastro, había llegado a ese lugar apartado donde el tiempo parecía desvanecerse entre las ruinas. — ¿Aikaterine? —preguntó al ver la figura solitaria de la guardiana— Debes ser tú. Te seguí hasta aquí... Necesitamos hablar.
Me encocora
1
13 turnos 0 maullidos 1133 vistas
Patrocinados
Patrocinados