—¿Papá? Tengo un amigo nuevo, se ha vuelto muy cercano, es un precioso tigre. ¡es enorme, educado, me cuida, es cariñoso! —dice Hebe, mientras juega con sus dedos con cierto nerviosismo.— Se que... Se que al Olimpo no todos van, ¿Puedo llevar un tigre a casa? Digo... Estaría en mi habitación o donde yo fuera cuando no estoy en la tierra, solo sería mi compañía ¿Crees que mamá se enoje mucho? Se que no tiene mucho sentido, pero...con preguntarlo tampoco es que sea grave... ¿o si? Peor sería si lo llevo y aparece un tigre de la nada, ¿No?

Hebe siempre hablaba hasta por los codos cuando le daba muchos nervios. Tenía vergüenza o preocupación.
—¿Papá? Tengo un amigo nuevo, se ha vuelto muy cercano, es un precioso tigre. ¡es enorme, educado, me cuida, es cariñoso! —dice Hebe, mientras juega con sus dedos con cierto nerviosismo.— Se que... Se que al Olimpo no todos van, ¿Puedo llevar un tigre a casa? Digo... Estaría en mi habitación o donde yo fuera cuando no estoy en la tierra, solo sería mi compañía ¿Crees que mamá se enoje mucho? Se que no tiene mucho sentido, pero...con preguntarlo tampoco es que sea grave... ¿o si? Peor sería si lo llevo y aparece un tigre de la nada, ¿No? Hebe siempre hablaba hasta por los codos cuando le daba muchos nervios. Tenía vergüenza o preocupación.
4 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados