──────No deberías asustar a los de intendencia, pequeña —dijo al voltear a ver a la niña fantasma del tercer piso—. Siempre tienen mucho trabajo arduo que hacer.
──────No deberías asustar a los de intendencia, pequeña —dijo al voltear a ver a la niña fantasma del tercer piso—. Siempre tienen mucho trabajo arduo que hacer.
Me encocora
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