No debí quedarme donde ya no me querían. No debí insistir. Al final, solo fui una carga invisible, de esas que solo se notan cuando su ausencia trae alivio.
No debí quedarme donde ya no me querían. No debí insistir. Al final, solo fui una carga invisible, de esas que solo se notan cuando su ausencia trae alivio.