—¿U-una declaración de amor?
Tocaba con sus dedos los mechones de cabellos sueltos. Era la primera vez que alguien se le confesaba, sin importarle que fuese un alma en pena.
—Eres raro...
Sus ojos no se despegaban de los tuyos, estabas realmente loco para declararte, pero, no sabía cómo reaccionar.
Tocaba con sus dedos los mechones de cabellos sueltos. Era la primera vez que alguien se le confesaba, sin importarle que fuese un alma en pena.
—Eres raro...
Sus ojos no se despegaban de los tuyos, estabas realmente loco para declararte, pero, no sabía cómo reaccionar.
—¿U-una declaración de amor?
Tocaba con sus dedos los mechones de cabellos sueltos. Era la primera vez que alguien se le confesaba, sin importarle que fuese un alma en pena.
—Eres raro...
Sus ojos no se despegaban de los tuyos, estabas realmente loco para declararte, pero, no sabía cómo reaccionar.