—Uhm...¿Cuánto llevo dormida?

Se levantaba en una cama ajena, una que nunca antes había visto antes. Su cabello estaba hecho en nudos, sin dudas había tenido un sueño reparador. Sus párpados se cerraban y abrían repetidas veces para despertarse y acostumbrar a sus ojos a la luz solar que invadía el cuarto por la ventana. Alto...¿Las almas en pena podían dormir? Vaya duda.

—¿Este cuarto...de quién es?
—Uhm...¿Cuánto llevo dormida? Se levantaba en una cama ajena, una que nunca antes había visto antes. Su cabello estaba hecho en nudos, sin dudas había tenido un sueño reparador. Sus párpados se cerraban y abrían repetidas veces para despertarse y acostumbrar a sus ojos a la luz solar que invadía el cuarto por la ventana. Alto...¿Las almas en pena podían dormir? Vaya duda. —¿Este cuarto...de quién es?
Me gusta
1
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados