—Jeje, hombres...tan tiernos y fuertes a la vez. Recuerdo esa época en la que mi cuerpo vivía y mi mente no pensaba en el momento de morir, fui cortada más de mil y un veces, ¿ahora me preguntó quién querría tenerme de acompañante? Solo soy un espíritu.
Reía con una tranquilidad escalofriante.
Reía con una tranquilidad escalofriante.
—Jeje, hombres...tan tiernos y fuertes a la vez. Recuerdo esa época en la que mi cuerpo vivía y mi mente no pensaba en el momento de morir, fui cortada más de mil y un veces, ¿ahora me preguntó quién querría tenerme de acompañante? Solo soy un espíritu.
Reía con una tranquilidad escalofriante.