— Supongo que una pizca de posesividad no viene mal en los momentos adecuados. Pero siempre calará más en la médula y en el corazón un "soy tuyo", que un "eres mía". —
— Supongo que una pizca de posesividad no viene mal en los momentos adecuados. Pero siempre calará más en la médula y en el corazón un "soy tuyo", que un "eres mía". —