—Sus dedos sujetaban los lados de su teléfono apagado, la batería se agotó minutos atrás. Cerró los ojos y suspiró con un notable desgano.—
¿Y ahora cómo se supone que le avise que ya llegué?
¿Y ahora cómo se supone que le avise que ya llegué?
—Sus dedos sujetaban los lados de su teléfono apagado, la batería se agotó minutos atrás. Cerró los ojos y suspiró con un notable desgano.—
¿Y ahora cómo se supone que le avise que ya llegué?