Dentro del metro, el traqueteo del transporte y el murmullo de las conversaciones eran una extraña música de fondo. A pesar de su rostro conocido, nadie parecía reconocerla en un lugar tan cotidiano como ese. Los pasajeros siempre están demasiado ocupados con sus propios pensamientos, dispositivos y preocupaciones como para imaginar que una celebridad podría estar compartiendo el viaje con ellos.
Lo admitía, disfrutaba de la atención y de sentirse admirada, pero también disfrutaba de la libertad del anonimato.
—Quizás aquí, entre extraños, puedo encontrar un poco de paz... —murmuró.
Lo admitía, disfrutaba de la atención y de sentirse admirada, pero también disfrutaba de la libertad del anonimato.
—Quizás aquí, entre extraños, puedo encontrar un poco de paz... —murmuró.
Dentro del metro, el traqueteo del transporte y el murmullo de las conversaciones eran una extraña música de fondo. A pesar de su rostro conocido, nadie parecía reconocerla en un lugar tan cotidiano como ese. Los pasajeros siempre están demasiado ocupados con sus propios pensamientos, dispositivos y preocupaciones como para imaginar que una celebridad podría estar compartiendo el viaje con ellos.
Lo admitía, disfrutaba de la atención y de sentirse admirada, pero también disfrutaba de la libertad del anonimato.
—Quizás aquí, entre extraños, puedo encontrar un poco de paz... —murmuró.
