*llegando a un lugar tranquilo, en donde las estrellas fueran mi compañía, apagó la motocicleta y me retiró el casco, en lo que sacó mi cuaderno y comienzo a escribir*
Maldito el momento en que decidí ir tras de ti, decir que si a cada uno de tus caprichos tirando a la basura mis intereses y deseos.
Me volví un juguete de tus retorcidas intenciones, ya que no noté que solo jugabas conmigo.
Siempre pensé que juntos lograríamos lo que quisiéramos pobre ingenua niña caí rendida a tu favor.
Y tarde comprendí que si deseó lograr algo no tengo por qué depender de alguien, ya que a la más mínima de cambió, te desechan cual basura.
Más no importa porque algo que si tengo de sobra es el orgullo de mantener mi frente en alto.
*Cierro nuevamente aquel cuaderno y simplemente me bajo de la motocicleta, para caminar en dirección a un árbol cercano sentándome bajo esté me quedo observando las estrellas dejando escapar un suspiro*
Maldito el momento en que decidí ir tras de ti, decir que si a cada uno de tus caprichos tirando a la basura mis intereses y deseos.
Me volví un juguete de tus retorcidas intenciones, ya que no noté que solo jugabas conmigo.
Siempre pensé que juntos lograríamos lo que quisiéramos pobre ingenua niña caí rendida a tu favor.
Y tarde comprendí que si deseó lograr algo no tengo por qué depender de alguien, ya que a la más mínima de cambió, te desechan cual basura.
Más no importa porque algo que si tengo de sobra es el orgullo de mantener mi frente en alto.
*Cierro nuevamente aquel cuaderno y simplemente me bajo de la motocicleta, para caminar en dirección a un árbol cercano sentándome bajo esté me quedo observando las estrellas dejando escapar un suspiro*
*llegando a un lugar tranquilo, en donde las estrellas fueran mi compañía, apagó la motocicleta y me retiró el casco, en lo que sacó mi cuaderno y comienzo a escribir*
Maldito el momento en que decidí ir tras de ti, decir que si a cada uno de tus caprichos tirando a la basura mis intereses y deseos.
Me volví un juguete de tus retorcidas intenciones, ya que no noté que solo jugabas conmigo.
Siempre pensé que juntos lograríamos lo que quisiéramos pobre ingenua niña caí rendida a tu favor.
Y tarde comprendí que si deseó lograr algo no tengo por qué depender de alguien, ya que a la más mínima de cambió, te desechan cual basura.
Más no importa porque algo que si tengo de sobra es el orgullo de mantener mi frente en alto.
*Cierro nuevamente aquel cuaderno y simplemente me bajo de la motocicleta, para caminar en dirección a un árbol cercano sentándome bajo esté me quedo observando las estrellas dejando escapar un suspiro*