Parecía que la nieve y el mal tiempo habían dado un poco de tregua. Aquel día el sol se imponía en un cielo totalmente despejado, haciendo que cálidos rayos del color del oro derritieran la nieve más superficial. Era un buen día para entrenar.
Kazuo se dirigió a un pequeño llano, donde la nieve había sucumbido al calor del sol. Este se recogía su larga melena en una coleta, para que así le estorbase lo menos posible.
- Bueno... Vamos allá...- Murmuró mientras aún sujetaba la cinta, con la que recogería su cabellos, entre los dientes.
Kazuo se dirigió a un pequeño llano, donde la nieve había sucumbido al calor del sol. Este se recogía su larga melena en una coleta, para que así le estorbase lo menos posible.
- Bueno... Vamos allá...- Murmuró mientras aún sujetaba la cinta, con la que recogería su cabellos, entre los dientes.
Parecía que la nieve y el mal tiempo habían dado un poco de tregua. Aquel día el sol se imponía en un cielo totalmente despejado, haciendo que cálidos rayos del color del oro derritieran la nieve más superficial. Era un buen día para entrenar.
Kazuo se dirigió a un pequeño llano, donde la nieve había sucumbido al calor del sol. Este se recogía su larga melena en una coleta, para que así le estorbase lo menos posible.
- Bueno... Vamos allá...- Murmuró mientras aún sujetaba la cinta, con la que recogería su cabellos, entre los dientes.