Vampiro, siempre jugando con la eternidad, pero tu sed nunca podrá compararse a mi hambre de almas. No olvides que en la oscuridad, yo soy el verdadero amo.
Vampiro, siempre jugando con la eternidad, pero tu sed nunca podrá compararse a mi hambre de almas. No olvides que en la oscuridad, yo soy el verdadero amo.