Pasó horas de la madrugada en vela, por lo que seguía profundamente dormido ante el cansancio, abrazado al saco de su esposo y roncando suavemente.
Pasó horas de la madrugada en vela, por lo que seguía profundamente dormido ante el cansancio, abrazado al saco de su esposo y roncando suavemente.
