Sigue siendo invierno, mantengo el jardín que cultivé en la parte trasera de nuestra casa en perfectas condiciones para ti, las rosas rojas lucen radiantes al bailar con la blanca nieve que ha tapizado el lugar.
Son únicas, hermosas y primorosas, las espinas son esos guardianes que evitan que alguien más se atreva a tocarlas y cuando a llega el tiempo, hago tregua con ellos para que las tomes entre tus manos.
Son únicas, hermosas y primorosas, las espinas son esos guardianes que evitan que alguien más se atreva a tocarlas y cuando a llega el tiempo, hago tregua con ellos para que las tomes entre tus manos.
Sigue siendo invierno, mantengo el jardín que cultivé en la parte trasera de nuestra casa en perfectas condiciones para ti, las rosas rojas lucen radiantes al bailar con la blanca nieve que ha tapizado el lugar.
Son únicas, hermosas y primorosas, las espinas son esos guardianes que evitan que alguien más se atreva a tocarlas y cuando a llega el tiempo, hago tregua con ellos para que las tomes entre tus manos.