El viento fresco rozaba mi piel mientras avanzaba por las calles empedradas de este mundo que nunca dejaba de sorprenderme. Mi forma humana me permitía pasar desapercibida entre los mortales, aunque sentía las miradas fugaces que a veces se posaban en mí. Quizás fueran mis ojos, que por más que intentara, no podían ocultar completamente el fulgor de mi verdadera naturaleza.
Por siglos he caminado por este mundo, aprendiendo de él y cuestionando las enseñanzas con las que fui criada. Hoy no era diferente. ¿Qué encontraría esta vez? ¿Un rincón escondido lleno de secretos, una nueva melodía que desafíe el silencio de las montañas de mi hogar?
Por siglos he caminado por este mundo, aprendiendo de él y cuestionando las enseñanzas con las que fui criada. Hoy no era diferente. ¿Qué encontraría esta vez? ¿Un rincón escondido lleno de secretos, una nueva melodía que desafíe el silencio de las montañas de mi hogar?
El viento fresco rozaba mi piel mientras avanzaba por las calles empedradas de este mundo que nunca dejaba de sorprenderme. Mi forma humana me permitía pasar desapercibida entre los mortales, aunque sentía las miradas fugaces que a veces se posaban en mí. Quizás fueran mis ojos, que por más que intentara, no podían ocultar completamente el fulgor de mi verdadera naturaleza.
Por siglos he caminado por este mundo, aprendiendo de él y cuestionando las enseñanzas con las que fui criada. Hoy no era diferente. ¿Qué encontraría esta vez? ¿Un rincón escondido lleno de secretos, una nueva melodía que desafíe el silencio de las montañas de mi hogar?