Se queda jugando con los olanes del traje, sentado en una de las tantas mesas mientras sigue esperando.
Ya comienza a temer que lo dejaran plantado en el altar.
Ya comienza a temer que lo dejaran plantado en el altar.
Se queda jugando con los olanes del traje, sentado en una de las tantas mesas mientras sigue esperando.
Ya comienza a temer que lo dejaran plantado en el altar.