"A Ryo Kenji en su cumpleaños"
Se había enterado de casualidad de que se acercaba el cumpleaños de su guardaespaldas. Aun para ella ese hombre era todo un misterio. Apenas sabía cosas de ese hombre que la estaba protegiendo, bueno sí, que le gustaba la cocina y que era de origen japonés.
-Vaya....ese hombre es un misterio....no quiero preguntarle para no invadir su intimidad.....
Era lo que se estaba diciendo mientras estaba paseando por las calles de la ciudad. Él estaba de viaje así que podía comprar algo para él. Para ese día tan especial ese día.
-No puedo hacer una fiesta sorpresa porque no sé si le gusta....Y ni sé si tiene amigos o amigas.....
Gruñó un poco, ese hombre era todo un misterio. Por mucho que intentaba averiguar algo de él, no lograba nada. Pero él sabía todo de ella o casi todo.
Entró en varias tiendas, una de menaje de cocina para recoger unos cuchillos de buena calidad con las iniciales grabadas. Un juego de te estilo japonés y un kimono.
Miró todos esos regalos, esperando que le gustara. Guardó las cosas en una caja grande para dejarla sobre la mesa tras envolverlo en papel de regalo y poniéndole un gran lazo de regalo.
Se sentó en su escritorio, para ponerse a escribir una dedicatoria. Mordiéndose el labio inferior.
Escribiendo lo siguiente:
"En este día especial, celebramos no solo al guardaespaldas, sino al hombre que cuida, protege y acompaña con lealtad y fortaleza. Tu dedicación es un escudo, tu presencia es un faro de confianza, y tu valentía inspira a quienes tienen la suerte de conocerte.
Pero también celebro al hombre que no solo protege con su fuerza, sino que conquista con su esencia. A ti, que llevas el coraje en la mirada y la dulzura en el corazón, quiero dedicarte más que palabras: un suspiro, un latido y todo lo que mi alma guarda.
Eres mi refugio en la tormenta, mi calma en el caos, y en cada paso que das, encuentro un motivo para admirarte más. Hoy, en tu día, deseo que el mundo te retribuya con la misma devoción con la que cuidas lo que amas.
Que la vida te colme de momentos inolvidables, de risas que iluminen tu rostro y de sueños que estén siempre al alcance de tus manos. Recuerda que hoy es tu momento para relajarte, sonreír y dejarte cuidar por quienes te valoran.
¡Feliz cumpleaños, Ryo! Que este nuevo año esté lleno de éxitos, alegrías y todo aquello que desees. Hoy y siempre, mi admiración, mi gratitud y algo más que quizás las palabras no puedan explicar..."
Dejándola todo sobre la mesa del salón para sentarse en el sofá haciéndose la despistada. Guardando la tarta en la nevera.
Se había enterado de casualidad de que se acercaba el cumpleaños de su guardaespaldas. Aun para ella ese hombre era todo un misterio. Apenas sabía cosas de ese hombre que la estaba protegiendo, bueno sí, que le gustaba la cocina y que era de origen japonés.
-Vaya....ese hombre es un misterio....no quiero preguntarle para no invadir su intimidad.....
Era lo que se estaba diciendo mientras estaba paseando por las calles de la ciudad. Él estaba de viaje así que podía comprar algo para él. Para ese día tan especial ese día.
-No puedo hacer una fiesta sorpresa porque no sé si le gusta....Y ni sé si tiene amigos o amigas.....
Gruñó un poco, ese hombre era todo un misterio. Por mucho que intentaba averiguar algo de él, no lograba nada. Pero él sabía todo de ella o casi todo.
Entró en varias tiendas, una de menaje de cocina para recoger unos cuchillos de buena calidad con las iniciales grabadas. Un juego de te estilo japonés y un kimono.
Miró todos esos regalos, esperando que le gustara. Guardó las cosas en una caja grande para dejarla sobre la mesa tras envolverlo en papel de regalo y poniéndole un gran lazo de regalo.
Se sentó en su escritorio, para ponerse a escribir una dedicatoria. Mordiéndose el labio inferior.
Escribiendo lo siguiente:
"En este día especial, celebramos no solo al guardaespaldas, sino al hombre que cuida, protege y acompaña con lealtad y fortaleza. Tu dedicación es un escudo, tu presencia es un faro de confianza, y tu valentía inspira a quienes tienen la suerte de conocerte.
Pero también celebro al hombre que no solo protege con su fuerza, sino que conquista con su esencia. A ti, que llevas el coraje en la mirada y la dulzura en el corazón, quiero dedicarte más que palabras: un suspiro, un latido y todo lo que mi alma guarda.
Eres mi refugio en la tormenta, mi calma en el caos, y en cada paso que das, encuentro un motivo para admirarte más. Hoy, en tu día, deseo que el mundo te retribuya con la misma devoción con la que cuidas lo que amas.
Que la vida te colme de momentos inolvidables, de risas que iluminen tu rostro y de sueños que estén siempre al alcance de tus manos. Recuerda que hoy es tu momento para relajarte, sonreír y dejarte cuidar por quienes te valoran.
¡Feliz cumpleaños, Ryo! Que este nuevo año esté lleno de éxitos, alegrías y todo aquello que desees. Hoy y siempre, mi admiración, mi gratitud y algo más que quizás las palabras no puedan explicar..."
Dejándola todo sobre la mesa del salón para sentarse en el sofá haciéndose la despistada. Guardando la tarta en la nevera.
"A Ryo Kenji en su cumpleaños"
Se había enterado de casualidad de que se acercaba el cumpleaños de su guardaespaldas. Aun para ella ese hombre era todo un misterio. Apenas sabía cosas de ese hombre que la estaba protegiendo, bueno sí, que le gustaba la cocina y que era de origen japonés.
-Vaya....ese hombre es un misterio....no quiero preguntarle para no invadir su intimidad.....
Era lo que se estaba diciendo mientras estaba paseando por las calles de la ciudad. Él estaba de viaje así que podía comprar algo para él. Para ese día tan especial ese día.
-No puedo hacer una fiesta sorpresa porque no sé si le gusta....Y ni sé si tiene amigos o amigas.....
Gruñó un poco, ese hombre era todo un misterio. Por mucho que intentaba averiguar algo de él, no lograba nada. Pero él sabía todo de ella o casi todo.
Entró en varias tiendas, una de menaje de cocina para recoger unos cuchillos de buena calidad con las iniciales grabadas. Un juego de te estilo japonés y un kimono.
Miró todos esos regalos, esperando que le gustara. Guardó las cosas en una caja grande para dejarla sobre la mesa tras envolverlo en papel de regalo y poniéndole un gran lazo de regalo.
Se sentó en su escritorio, para ponerse a escribir una dedicatoria. Mordiéndose el labio inferior.
Escribiendo lo siguiente:
"En este día especial, celebramos no solo al guardaespaldas, sino al hombre que cuida, protege y acompaña con lealtad y fortaleza. Tu dedicación es un escudo, tu presencia es un faro de confianza, y tu valentía inspira a quienes tienen la suerte de conocerte.
Pero también celebro al hombre que no solo protege con su fuerza, sino que conquista con su esencia. A ti, que llevas el coraje en la mirada y la dulzura en el corazón, quiero dedicarte más que palabras: un suspiro, un latido y todo lo que mi alma guarda.
Eres mi refugio en la tormenta, mi calma en el caos, y en cada paso que das, encuentro un motivo para admirarte más. Hoy, en tu día, deseo que el mundo te retribuya con la misma devoción con la que cuidas lo que amas.
Que la vida te colme de momentos inolvidables, de risas que iluminen tu rostro y de sueños que estén siempre al alcance de tus manos. Recuerda que hoy es tu momento para relajarte, sonreír y dejarte cuidar por quienes te valoran.
¡Feliz cumpleaños, Ryo! Que este nuevo año esté lleno de éxitos, alegrías y todo aquello que desees. Hoy y siempre, mi admiración, mi gratitud y algo más que quizás las palabras no puedan explicar..."
Dejándola todo sobre la mesa del salón para sentarse en el sofá haciéndose la despistada. Guardando la tarta en la nevera.