Princesa, dueña y señora de la oscuridad, a sus pies su humilde servidor... *Suelta una carcajada después de decir aquello, no porque no fuera ese el trato que se le debía a su hermana sino que entre ellos nunca había existido semejante solemnidad.* Hola pequeño engendro...
Princesa, dueña y señora de la oscuridad, a sus pies su humilde servidor... *Suelta una carcajada después de decir aquello, no porque no fuera ese el trato que se le debía a su hermana sino que entre ellos nunca había existido semejante solemnidad.* Hola pequeño engendro...