Se quedó tumbado en cama desde la mañana, con una ligera fiebre en aumento, suspirando y abrazando la almohada.
—No otra vez... Maldita sea.
—No otra vez... Maldita sea.
Se quedó tumbado en cama desde la mañana, con una ligera fiebre en aumento, suspirando y abrazando la almohada.
—No otra vez... Maldita sea.