Sigue roncando suave en su cama, abrazando uno de los sacos de su esposo, aprovechando que no tenía trabajo en esos días para descansar lo que no descansaba en todo el año.
Sigue roncando suave en su cama, abrazando uno de los sacos de su esposo, aprovechando que no tenía trabajo en esos días para descansar lo que no descansaba en todo el año.
0
turnos
0
maullidos