Se había colado en casa de alguien, ni siquiera le importó de quien, dispuesto a destruir cosas como mejor sabía: tirándolas de los estantes.
O por lo menos ese era el plan inicial, hasta que se quedó mirando una jaula de pajarillos, completamente embobado.
O por lo menos ese era el plan inicial, hasta que se quedó mirando una jaula de pajarillos, completamente embobado.
Se había colado en casa de alguien, ni siquiera le importó de quien, dispuesto a destruir cosas como mejor sabía: tirándolas de los estantes.
O por lo menos ese era el plan inicial, hasta que se quedó mirando una jaula de pajarillos, completamente embobado.