— La gente que deja de creer en Dios, o en la bondad, sigue creyendo en el demonio. El mal siempre es posible. Y la bondad es eternamente difícil.—
— La gente que deja de creer en Dios, o en la bondad, sigue creyendo en el demonio. El mal siempre es posible. Y la bondad es eternamente difícil.—