El tiempo es un susurro que pasa junto al viento, arrastrando consigo las cenizas de lo que una vez fui. Desde que abandoné todo, cada día ha sido una corriente que me empuja sin rumbo fijo. A veces creo sentir el peso de los años en mis hombros, pero cuando cierro los ojos, es como si todo se esfumara, dejándome solo con el eco de decisiones que no puedo cambiar. El pasado sigue ahí, como un espectro que no deja de rondarme, pero el viento, ese maldito viento, siempre me empuja hacia adelante, recordándome que no puedo quedarme quieto. No soy más que un viajero atrapado entre lo que fui y lo que nunca seré
-Escribia Coke en su libreta en la que anotaba todo lo que le acontecia y lo que ocurria en su vida, pues sabia que ni su pasado ni las personas antes de él volverian-
El tiempo es un susurro que pasa junto al viento, arrastrando consigo las cenizas de lo que una vez fui. Desde que abandoné todo, cada día ha sido una corriente que me empuja sin rumbo fijo. A veces creo sentir el peso de los años en mis hombros, pero cuando cierro los ojos, es como si todo se esfumara, dejándome solo con el eco de decisiones que no puedo cambiar. El pasado sigue ahí, como un espectro que no deja de rondarme, pero el viento, ese maldito viento, siempre me empuja hacia adelante, recordándome que no puedo quedarme quieto. No soy más que un viajero atrapado entre lo que fui y lo que nunca seré
-Escribia Coke en su libreta en la que anotaba todo lo que le acontecia y lo que ocurria en su vida, pues sabia que ni su pasado ni las personas antes de él volverian-