A pesar de que mi madre tiene más de 100 años que se volvió una con las estrellas y la Luna, aún sigo encontrando regalos que me ha dejado regados por el continente.
Es un bonito cetro, me pregunto si ella misma refinó este peculiar piedra filosofal.
Es un bonito cetro, me pregunto si ella misma refinó este peculiar piedra filosofal.
A pesar de que mi madre tiene más de 100 años que se volvió una con las estrellas y la Luna, aún sigo encontrando regalos que me ha dejado regados por el continente.
Es un bonito cetro, me pregunto si ella misma refinó este peculiar piedra filosofal.