Se queda sentado, limando sus garras y esperando paciente.

—Demasiada calma...

Ya lo imaginaba, que alguien le comprara sería un milagro, suspirando.

—Bueno, mejor seguir cómo comprador para mi esposo, a él si lo desea todo mundo.

Se sirvió un poco de té, bebiendo.
Se queda sentado, limando sus garras y esperando paciente. —Demasiada calma... Ya lo imaginaba, que alguien le comprara sería un milagro, suspirando. —Bueno, mejor seguir cómo comprador para mi esposo, a él si lo desea todo mundo. Se sirvió un poco de té, bebiendo.
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