OriginΙ‘l ChΙ‘rΙ‘cter; π‘¨π’π’—π’Šπ’” π‘ͺπ’‰π’“π’π’π’Šπ’„π’π’†π’”: [ β…  ]
——¨βœ¦ 𝐸𝑙 π‘Ÿπ‘’π‘™π‘Žπ‘‘π‘œ 𝑑𝑒 π‘™π‘œπ‘  𝑂𝑛𝑐𝑒.
Alvis: Maestre... Me puede contar de nuevo la historia de los 11 Caballeros. Preguntó un pequeño y jubiloso Alvis, era apenas un niño de no más de 6 años que escuchaba fascinado las historias de caballería de su maestro, el caballero sin nombre y miembro de aquel grupo legendario conformado por once miembros.

S.N: Estás muy insistente hoy, ¿eh, renacuajo? Ya te la he contado varias veces. Vas a gastar la historia y dejará de sonar épica.
Alvis: ¡Por favor! Nunca dejará de ser épica. —Imploró el joven.

S.N: Vale, vale... Pero terminando la historia te vas pirando a dormir a tu casa, que tu madre debe estar preocupada.

Alvis: Lo haré. Palabra de caballero. —Enfatizo levantando el puño al pecho, cuán promesa real de un Sir.

S.N: Si supieras cuántos problemas me ha dado esa tontería de la palabra de caballero, no la dirías con tanta facilidad. —Contestó con un par de carcajadas recordando historias que de momento sólo el caballero entendía.

S.N: Pues bien... te la contaré una vez más.

Hacía ya un par de ayeres.... <No muchos, tan viejo no soy> Una batalla para posteridad se dio en la montaña carmesí. El Rey Dragón, Xopranis. Le declaró la guerra al Reino de los Elfos y al de los humanos ante una sed de venganza por la muerte de su hija, que terminó en una contienda de sangre y llamas.

La guerra dio inició y cernió los cielos en muerte. Todos los dragones danzaban con estrepito agotando su aliento convertido en llamas. No había noche en la que el fuego de la venganza de los dragones no se presentara en cada luna, destruyendo y asesinando a familias enteras por doquier. A estos días se le conoció como Las Noches de Sangre y Fuego. Nunca existió más miedo al anochecer que en aquellos tiempos. No importaba si el alto consejo mago buscaba el dialogo pues sólo encontraban acuerdos de paz convertidos en cenizas y el rechazo total del Rey Dragón a cualquier intento reconciliación.

No fue hasta que el Rey de los Elfos, Thaerus de Unova, y la Reina Mortal, Simeria Montefio, profundamente dolidos por la muerte de su gente; crearon una alianza y formaron al ejército más grande jamás visto, que encabezo la batalla para defender a su pueblo y derrocar al Rey Xopranis. Dentro de esta armada, fueron elegidos 11 guerreros legendarios; todos venían de pueblos y reinos diferentes, pero tenían en común ser Caballeros Andantes. Si bien, no todos eran expertos en cazar dragones, su amplio conocimiento, su lealtad y astucia, fueron suficientes para que se distinguieran entre el resto. Por lo que se les conoció a partir de entonces como los "Once"

Estos valientes guerreros, se les fue encomendada la difícil y casi imposible tarea de enfrentándose directamente contra Xopranis. Infiltrándose en el Reino de los Dragones hasta lograr encontrarlo y tenderle una trampa mortal. Un ataque sorpresa que terminó en una de las batallas más peligrosas y míticas de la historia.

1. ——¨βœ¦
π‘Άπ’„π’‚π’“π’Šπ’π’, 𝒆𝒍 π‘·π’“π’Šπ’Žπ’†π’“π’. Protegió con impetú y nadie murió esa noche.
Alvis: ¡Su escudo es enorme! Y él una montaña.
2. ——¨βœ¦
𝑺𝒂𝒍𝒂𝒛𝒂𝒓, 𝒆𝒍 π‘Ίπ’†π’ˆπ’–π’π’…π’. Su audacia logró el ataque sorpresa que necesitábamos.
Alvis: El más astuto, el de los planes. Preparó el ataque a Xopranis.
3. ——¨βœ¦
π‘°π’“π’Šπ’”, 𝒍𝒂 𝒕𝒆𝒓𝒄𝒆𝒓𝒂. Su poderosa magia y su arco nos indicaron el camino.
Alvis: Iris, sus flechas nunca fallan, cegaron a la bestia con sólo una flecha.
4. ——¨βœ¦
𝑨𝒍𝒆𝒙𝒂𝒏𝒅𝒆𝒓, 𝒆𝒍 𝒄𝒖𝒂𝒓𝒕𝒐. Su elocuencia engañó dragones y mortales por igual.
Alvis: El más apuesto, el de la lengua afilada y su daga aún más.
5. ——¨βœ¦
𝑳𝒆𝒏𝒐𝒓𝒆, 𝒍𝒂 π‘Έπ’–π’Šπ’π’•π’‚. Sus sombras nos escondieron del enemigo.
Alvis: La hechicera oscura… Da miedo, pero es poderosa y justa.
6. ——¨βœ¦
π‘Όπ’”π’‚π’“π’Œ, 𝒆𝒍 𝑺𝒆𝒙𝒕𝒐. No había nada que su hacha no pudiera destrozar.
Alvis: ¡El más salvaje! Nunca se rinde e intimidó incluso al Rey Dragón.
7. ——¨βœ¦
π‘Ίπ’Šπ’ π‘΅π’π’Žπ’ƒπ’“π’†, 𝒆𝒍 π‘Ίπ’†Μπ’‘π’•π’Šπ’Žπ’. Su valentía y coraje dieron la fuerza para afrontar la batalla.
Alvis: ¡Ese eres tú! ¡El Caballero sin nombre! El más valiente.
S.N: Así es muchacho y el más apuesto también.
Alvis: Ese es Alexander.
S.N: Maldito crío… En fin, continuemos.
8. ——¨βœ¦
π‘­π’‚π’“π’π’π’†π’š, 𝒆𝒍 𝑢𝒄𝒕𝒂𝒗𝒐. Su ferocidad sometía al villano y protegió al justo.
Alvis: El hombre bestia. Sus garras podían traspasar la piel del dragón
9. ——¨βœ¦
π‘³π’šπ’“π’‚, 𝒍𝒂 𝑡𝒐𝒗𝒆𝒏𝒂. Su belleza y el filo de su estoque, una combinación letal.
Alvis: ¡La Princesa guerrera! Noble y poderosa, mantuvo la unidad del grupo.
10. ——¨βœ¦
π‘»π’Šπ’›π’Šπ’‚π’π’, 𝒆𝒍 π‘«π’†Μπ’„π’Šπ’Žπ’. Su azote aturdió hasta al Rey de los Dragones.
Alvis: Dicen que peleaba contra dragones sólo usando sus manos.
11. ——¨βœ¦
π‘¨π’”π’•π’“π’Šπ’…, 𝒍𝒂 𝒐𝒏𝒄𝒆𝒂𝒗𝒂. La más veloz y joven del grupo, el corte que atravesó su corazón.
Alvis: ¡La mejor! La más rápida, la que perforó el corazón de Xopranis.
S.N: ¿Oye niño no debería ser yo tú Maestro, el mejor? Sabandija traicionera.
Alvis: Lo eres, después de Astrid.
S.N: Ni siquiera la conoces. Ah, olvídalo, es inútil intentar ganarte. Sigamos…
¨βœ¦

Y bueno cómo ya sabrás, juntos lograron derrotar al Rey Xopranis, y su muerte trajo a su vez, el fin de la guerra. Ese día, el grupo de los once caballeros fueron nombrados como tal y se les entregaron armas legendarias dignas de su batalla. Nunca más volvieron a librar un combate en compañía, pero siguen luchando sus propias disputas buscando la justicia alrededor del mundo como caballeros andantes. Quién sabe, quizás en un paseo en la mañana… o un día en tu ciudad o aldea, uno de estos nobles guerreros se presente frente tu… ¿Niño? ¿Me escuchas? Ah, cárajo. Te quedaste dormido otra vez, mocoso.

***
Terminado el relato, el caballero sin nombre llevo al pequeño Alvis en brazos junto a su Madre. No sería la última vez que le contaría aquella historia, pero siempre terminaba durmiendo con una sonrisa.
“π‘ƒπ‘’π‘žπ‘’π‘’π‘›Μƒπ‘œ π‘Ÿπ‘’π‘›π‘Žπ‘π‘’π‘Žπ‘—π‘œ, π‘Žπ‘™π‘”π‘’Μπ‘› π‘‘π‘–Μπ‘Ž π‘’π‘ π‘π‘Ÿπ‘–π‘π‘–π‘Ÿπ‘ŽΜπ‘  𝑑𝑒 π‘π‘Ÿπ‘œπ‘π‘–π‘Ž π‘™π‘’π‘¦π‘’π‘›π‘‘π‘Ž. π‘€π‘–π‘’π‘›π‘‘π‘Ÿπ‘Žπ‘  π‘‘π‘Žπ‘›π‘‘π‘œ… 𝑠𝑖𝑔𝑒𝑒 π‘‘π‘’π‘Ÿπ‘šπ‘–π‘’π‘›π‘‘π‘œ 𝑦 π‘ π‘œπ‘›Μƒπ‘Žπ‘›π‘‘π‘œ π‘π‘œπ‘› 𝑒𝑙 π‘šπ‘’π‘›π‘‘π‘œ 𝑒𝑛 𝑒𝑙 π‘žπ‘’π‘’ π‘‘π‘’π‘ π‘’π‘Žπ‘  π‘£π‘–π‘£π‘–π‘Ÿ 𝑑𝑒𝑠 π‘Žπ‘£π‘’π‘›π‘‘π‘’π‘Ÿπ‘Žπ‘ . “
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No importaba si el alto consejo mago buscaba el dialogo pues sólo encontraban acuerdos de paz convertidos en cenizas y el rechazo total del Rey Dragón a cualquier intento reconciliación. No fue hasta que el Rey de los Elfos, Thaerus de Unova, y la Reina Mortal, Simeria Montefio, profundamente dolidos por la muerte de su gente; crearon una alianza y formaron al ejército más grande jamás visto, que encabezo la batalla para defender a su pueblo y derrocar al Rey Xopranis. Dentro de esta armada, fueron elegidos 11 guerreros legendarios; todos venían de pueblos y reinos diferentes, pero tenían en común ser Caballeros Andantes. Si bien, no todos eran expertos en cazar dragones, su amplio conocimiento, su lealtad y astucia, fueron suficientes para que se distinguieran entre el resto. Por lo que se les conoció a partir de entonces como los "Once" Estos valientes guerreros, se les fue encomendada la difícil y casi imposible tarea de enfrentándose directamente contra Xopranis. Infiltrándose en el Reino de los Dragones hasta lograr encontrarlo y tenderle una trampa mortal. Un ataque sorpresa que terminó en una de las batallas más peligrosas y míticas de la historia. 1. ——¨βœ¦ π‘Άπ’„π’‚π’“π’Šπ’π’, 𝒆𝒍 π‘·π’“π’Šπ’Žπ’†π’“π’. Protegió con impetú y nadie murió esa noche. Alvis: ¡Su escudo es enorme! Y él una montaña. 2. ——¨βœ¦ 𝑺𝒂𝒍𝒂𝒛𝒂𝒓, 𝒆𝒍 π‘Ίπ’†π’ˆπ’–π’π’…π’. Su audacia logró el ataque sorpresa que necesitábamos. Alvis: El más astuto, el de los planes. Preparó el ataque a Xopranis. 3. ——¨βœ¦ π‘°π’“π’Šπ’”, 𝒍𝒂 𝒕𝒆𝒓𝒄𝒆𝒓𝒂. Su poderosa magia y su arco nos indicaron el camino. Alvis: Iris, sus flechas nunca fallan, cegaron a la bestia con sólo una flecha. 4. ——¨βœ¦ 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒂𝒏𝒅𝒆𝒓, 𝒆𝒍 𝒄𝒖𝒂𝒓𝒕𝒐. Su elocuencia engañó dragones y mortales por igual. Alvis: El más apuesto, el de la lengua afilada y su daga aún más. 5. ——¨βœ¦ 𝑳𝒆𝒏𝒐𝒓𝒆, 𝒍𝒂 π‘Έπ’–π’Šπ’π’•π’‚. Sus sombras nos escondieron del enemigo. Alvis: La hechicera oscura… Da miedo, pero es poderosa y justa. 6. ——¨βœ¦ π‘Όπ’”π’‚π’“π’Œ, 𝒆𝒍 𝑺𝒆𝒙𝒕𝒐. No había nada que su hacha no pudiera destrozar. Alvis: ¡El más salvaje! Nunca se rinde e intimidó incluso al Rey Dragón. 7. ——¨βœ¦ π‘Ίπ’Šπ’ π‘΅π’π’Žπ’ƒπ’“π’†, 𝒆𝒍 π‘Ίπ’†Μπ’‘π’•π’Šπ’Žπ’. Su valentía y coraje dieron la fuerza para afrontar la batalla. Alvis: ¡Ese eres tú! ¡El Caballero sin nombre! El más valiente. S.N: Así es muchacho y el más apuesto también. Alvis: Ese es Alexander. S.N: Maldito crío… En fin, continuemos. 8. ——¨βœ¦ π‘­π’‚π’“π’π’π’†π’š, 𝒆𝒍 𝑢𝒄𝒕𝒂𝒗𝒐. Su ferocidad sometía al villano y protegió al justo. Alvis: El hombre bestia. Sus garras podían traspasar la piel del dragón 9. ——¨βœ¦ π‘³π’šπ’“π’‚, 𝒍𝒂 𝑡𝒐𝒗𝒆𝒏𝒂. Su belleza y el filo de su estoque, una combinación letal. Alvis: ¡La Princesa guerrera! Noble y poderosa, mantuvo la unidad del grupo. 10. ——¨βœ¦ π‘»π’Šπ’›π’Šπ’‚π’π’, 𝒆𝒍 π‘«π’†Μπ’„π’Šπ’Žπ’. 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