Otra vez ese sueño... Pero esta vez fue peor.
Hace unos días pensé que podía ignorarlo, que solo era una coincidencia, pero ahora no estoy tan seguro. La figura que vi en mis sueños ha vuelto a aparecer, esa versión distorsionada de mí, pero esta vez no se quedó sentado. Esta vez se levantó.
Se acercó a mí con esa misma sonrisa perturbadora, pero ahora había algo más en sus ojos. Algo oscuro y peligroso. Su presencia llenaba el aire con una tensión que me hizo estremecer, como si en cualquier momento pudiera desatarse un caos que no podría detener. No hablaba, pero cada paso que daba hacia mí era como una amenaza silenciosa, un recordatorio de lo que siempre he temido.
Y entonces, extendió la mano, como si fuera a tocarme.
El simple gesto me paralizó. Sabía que si lo permitía, si me alcanzaba, algo terrible sucedería. Sentí el frío de su cercanía a medida que su mano se acercaba más y más. Y justo en ese momento, desperté, con el corazón latiéndome en los oídos y un sudor frío cubriéndome.
No es solo un sueño, ya no lo siento así. Es como si esa versión de mí, esa oscuridad que siempre he tratado de contener, estuviera intentando romper las barreras. Intentando apoderarse de lo que soy. Me levanté inquieto, incapaz de volver a conciliar el sueño. ¿Qué significa esto? ¿Por qué ahora? Estos sueños no son meras pesadillas, son una advertencia.
Y por primera vez en siglos, siento miedo de lo que podría suceder si bajo la guardia.
Hace unos días pensé que podía ignorarlo, que solo era una coincidencia, pero ahora no estoy tan seguro. La figura que vi en mis sueños ha vuelto a aparecer, esa versión distorsionada de mí, pero esta vez no se quedó sentado. Esta vez se levantó.
Se acercó a mí con esa misma sonrisa perturbadora, pero ahora había algo más en sus ojos. Algo oscuro y peligroso. Su presencia llenaba el aire con una tensión que me hizo estremecer, como si en cualquier momento pudiera desatarse un caos que no podría detener. No hablaba, pero cada paso que daba hacia mí era como una amenaza silenciosa, un recordatorio de lo que siempre he temido.
Y entonces, extendió la mano, como si fuera a tocarme.
El simple gesto me paralizó. Sabía que si lo permitía, si me alcanzaba, algo terrible sucedería. Sentí el frío de su cercanía a medida que su mano se acercaba más y más. Y justo en ese momento, desperté, con el corazón latiéndome en los oídos y un sudor frío cubriéndome.
No es solo un sueño, ya no lo siento así. Es como si esa versión de mí, esa oscuridad que siempre he tratado de contener, estuviera intentando romper las barreras. Intentando apoderarse de lo que soy. Me levanté inquieto, incapaz de volver a conciliar el sueño. ¿Qué significa esto? ¿Por qué ahora? Estos sueños no son meras pesadillas, son una advertencia.
Y por primera vez en siglos, siento miedo de lo que podría suceder si bajo la guardia.
Otra vez ese sueño... Pero esta vez fue peor.
Hace unos días pensé que podía ignorarlo, que solo era una coincidencia, pero ahora no estoy tan seguro. La figura que vi en mis sueños ha vuelto a aparecer, esa versión distorsionada de mí, pero esta vez no se quedó sentado. Esta vez se levantó.
Se acercó a mí con esa misma sonrisa perturbadora, pero ahora había algo más en sus ojos. Algo oscuro y peligroso. Su presencia llenaba el aire con una tensión que me hizo estremecer, como si en cualquier momento pudiera desatarse un caos que no podría detener. No hablaba, pero cada paso que daba hacia mí era como una amenaza silenciosa, un recordatorio de lo que siempre he temido.
Y entonces, extendió la mano, como si fuera a tocarme.
El simple gesto me paralizó. Sabía que si lo permitía, si me alcanzaba, algo terrible sucedería. Sentí el frío de su cercanía a medida que su mano se acercaba más y más. Y justo en ese momento, desperté, con el corazón latiéndome en los oídos y un sudor frío cubriéndome.
No es solo un sueño, ya no lo siento así. Es como si esa versión de mí, esa oscuridad que siempre he tratado de contener, estuviera intentando romper las barreras. Intentando apoderarse de lo que soy. Me levanté inquieto, incapaz de volver a conciliar el sueño. ¿Qué significa esto? ¿Por qué ahora? Estos sueños no son meras pesadillas, son una advertencia.
Y por primera vez en siglos, siento miedo de lo que podría suceder si bajo la guardia.