Al abrir la puerta de mi casa, noté algo curioso. El pequeño periquito de plumas azules me había seguido. Apenas cerré la puerta detrás de mí, lo vi posado cerca de una de las ventanas, mirando hacia adentro con sus ojos brillantes y curiosos.
Me quedé quieto un momento, observando cómo movía la cabeza de un lado a otro, como si intentara entender lo que sucedía. ¿Por qué me seguía? Sonreí levemente, sorprendido de que una criatura tan pequeña hubiera decidido acompañarme.
"¿Qué harías si te quedaras aquí, pequeño?" murmuré, más para mí que para él.
El periquito permaneció ahí, moviendo sus alas como si estuviera cómodo con la idea. ¿Podría quedármelo? Una parte de mí se sentía extrañamente entusiasmada con la idea. Después de todo, la casa era demasiado grande y solitaria.
Me quedé quieto un momento, observando cómo movía la cabeza de un lado a otro, como si intentara entender lo que sucedía. ¿Por qué me seguía? Sonreí levemente, sorprendido de que una criatura tan pequeña hubiera decidido acompañarme.
"¿Qué harías si te quedaras aquí, pequeño?" murmuré, más para mí que para él.
El periquito permaneció ahí, moviendo sus alas como si estuviera cómodo con la idea. ¿Podría quedármelo? Una parte de mí se sentía extrañamente entusiasmada con la idea. Después de todo, la casa era demasiado grande y solitaria.
Al abrir la puerta de mi casa, noté algo curioso. El pequeño periquito de plumas azules me había seguido. Apenas cerré la puerta detrás de mí, lo vi posado cerca de una de las ventanas, mirando hacia adentro con sus ojos brillantes y curiosos.
Me quedé quieto un momento, observando cómo movía la cabeza de un lado a otro, como si intentara entender lo que sucedía. ¿Por qué me seguía? Sonreí levemente, sorprendido de que una criatura tan pequeña hubiera decidido acompañarme.
"¿Qué harías si te quedaras aquí, pequeño?" murmuré, más para mí que para él.
El periquito permaneció ahí, moviendo sus alas como si estuviera cómodo con la idea. ¿Podría quedármelo? Una parte de mí se sentía extrañamente entusiasmada con la idea. Después de todo, la casa era demasiado grande y solitaria.