La luna ilumina el bosque, no sé hacia dónde voy, solo sé que tengo que moverme, que si me detengo, la sed me consumirá por completo. Mi cuerpo actúa solo, impulsado por una necesidad tan antigua como yo mismo.
Cada latido en el aire me llama. Los pequeños animales que se esconden entre los árboles, las criaturas nocturnas que se mueven en la oscuridad… todo lo que tiene sangre parece brillar ante mis ojos, como una señal. La sed me quema la garganta, mi mente nublada por el deseo. Casi no puedo pensar, solo siento.
Corro sin rumbo, desesperado, con el bosque cerrándose sobre mí. Cada fibra de mi ser clama por sangre, por saciar el hambre que no puedo ignorar. Casi no soy yo.
Cada latido en el aire me llama. Los pequeños animales que se esconden entre los árboles, las criaturas nocturnas que se mueven en la oscuridad… todo lo que tiene sangre parece brillar ante mis ojos, como una señal. La sed me quema la garganta, mi mente nublada por el deseo. Casi no puedo pensar, solo siento.
Corro sin rumbo, desesperado, con el bosque cerrándose sobre mí. Cada fibra de mi ser clama por sangre, por saciar el hambre que no puedo ignorar. Casi no soy yo.
La luna ilumina el bosque, no sé hacia dónde voy, solo sé que tengo que moverme, que si me detengo, la sed me consumirá por completo. Mi cuerpo actúa solo, impulsado por una necesidad tan antigua como yo mismo.
Cada latido en el aire me llama. Los pequeños animales que se esconden entre los árboles, las criaturas nocturnas que se mueven en la oscuridad… todo lo que tiene sangre parece brillar ante mis ojos, como una señal. La sed me quema la garganta, mi mente nublada por el deseo. Casi no puedo pensar, solo siento.
Corro sin rumbo, desesperado, con el bosque cerrándose sobre mí. Cada fibra de mi ser clama por sangre, por saciar el hambre que no puedo ignorar. Casi no soy yo.