A veces pasaba. En esta ocasión unos Onís de alma emponzoñada se dirigían al poblado a los pies del monte Inari. Kazuo los había detectado, y antes de que estos arrasarán en mitad de la noche él los interceptó a tiempo. Pero eran demasiados... Incluso para un demonio de su rango fue tedioso purificarlos a todos, y no sin heridas que tardarían al menos varios días en sanar. Cuando eran heridas normales le bastaba con horas, pero al seres cargados de miasma era otra cosa.

Este se quejaba entre dientes mientras intentaba remendar su cuerpo con ventas y cataplasmas de hierbas medicinales. Sin duda iba a tener estos días bastantes molestias.
A veces pasaba. En esta ocasión unos Onís de alma emponzoñada se dirigían al poblado a los pies del monte Inari. Kazuo los había detectado, y antes de que estos arrasarán en mitad de la noche él los interceptó a tiempo. Pero eran demasiados... Incluso para un demonio de su rango fue tedioso purificarlos a todos, y no sin heridas que tardarían al menos varios días en sanar. Cuando eran heridas normales le bastaba con horas, pero al seres cargados de miasma era otra cosa. Este se quejaba entre dientes mientras intentaba remendar su cuerpo con ventas y cataplasmas de hierbas medicinales. Sin duda iba a tener estos días bastantes molestias.
Me gusta
Me encocora
2
4 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados