— No ha dejado de llover, tendré que esperar un rato más aquí dentro. —
Se había asomado por una de las ventanitas que esa librería tan linda y rústica tenía, a nivel de piso. A través de ella podía verse el desfile de calzado de los transeúntes que apresurados intentaban ponerse a refugio de la lluvia.
Se había asomado por una de las ventanitas que esa librería tan linda y rústica tenía, a nivel de piso. A través de ella podía verse el desfile de calzado de los transeúntes que apresurados intentaban ponerse a refugio de la lluvia.
— No ha dejado de llover, tendré que esperar un rato más aquí dentro. —
Se había asomado por una de las ventanitas que esa librería tan linda y rústica tenía, a nivel de piso. A través de ella podía verse el desfile de calzado de los transeúntes que apresurados intentaban ponerse a refugio de la lluvia.