—Se ha servido él también un poco del batido de mango. Le salió demasiado. No sabe si al ciervo le va a gustar, pero al menos a su minipolilla seguro que si.

De modo que, mientras churrupeteaba la cañita para beberse el batido, seguía trabaando. Sin embargo, de tanto en tanto, se llevaba una mano al pecho, acomodándose la ropa, aquella herida seguía doliendo y no era para menos, Lucifer lo atravesó de lado a lado.—
—Se ha servido él también un poco del batido de mango. Le salió demasiado. No sabe si al ciervo le va a gustar, pero al menos a su minipolilla seguro que si. De modo que, mientras churrupeteaba la cañita para beberse el batido, seguía trabaando. Sin embargo, de tanto en tanto, se llevaba una mano al pecho, acomodándose la ropa, aquella herida seguía doliendo y no era para menos, Lucifer lo atravesó de lado a lado.—
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados