Así como los primeros pasitos o las primeras palabras, no habría mayor orgullo para un padre infernal que ver la primer transformación de su criaturita.
—¡Eso es! ¡Eres tan talentosa, mi avecilla!~
—¡Eso es! ¡Eres tan talentosa, mi avecilla!~
Así como los primeros pasitos o las primeras palabras, no habría mayor orgullo para un padre infernal que ver la primer transformación de su criaturita.
—¡Eso es! ¡Eres tan talentosa, mi avecilla!~
0
turnos
0
maullidos