Díganle que no está enamorado cuando incluso con esa faceta tétrica y sádica, el rey sigue viendo a su cervatillo como lo más hermoso del mundo y suspira encantado.
Nada como verlo descuartizar a sus víctimas o de cacería.
Nada como verlo descuartizar a sus víctimas o de cacería.
Díganle que no está enamorado cuando incluso con esa faceta tétrica y sádica, el rey sigue viendo a su cervatillo como lo más hermoso del mundo y suspira encantado.
Nada como verlo descuartizar a sus víctimas o de cacería.